Reírse de uno mismo en cualquier circunstancia de la vida o en el trabajo, nos hará tener mayor seguridad sobre nosotros mismos. Debemos desdramatizar situaciones y pensar que no todo lo que nos dicen es para ofendernos. No obstante, si fuera así debemos saber superar ese momento de crítica aprendiendo a aceptar nuestros errores y fracasos en la vida como algo natural del ser humano.

Saber que somos seres imperfectos y que todos nos podemos equivocar nos humaniza, nos acerca a los demás. Si además es alguien con responsabilidad sobre otros le hace más cercano, convirtiéndole en un ser humano apreciado.

Decía Epicuro, filosofo griego, que si lo que dicen de ti los demás es cierto, aplícate, y si no lo es ríete

¿Sabemos aceptarnos tal y como somos y reírnos de nosotros mismos?

Además si nos reímos de nosotros mismos, nunca nos faltara nadie de quien reírnos.