Mi última experiencia en USA (o como lo llamamos en Toledo: EEUU), me ha marcado para confirmar que el trabajo puede dar momentos de satisfacción y disfrute.

En mi viaje a Nueva York, la ciudad donde el Turista esta integrado en la ciudad, he visto Alegría en los trabajos más rutinarios: camareros, personal de seguridad, vendedores ambulantes, comerciantes…

Una broma, una sonrisa, un guiño, un choque de manos o puños, un pequeño baile… todo es posible para sacar un rato divertido. Y te puedes preguntar ¿Lo hacen forzados para poder obtener mayores réditos en sus ventas? Si esto fuera así, se notaría, y en algunas ocasiones habría personas que lo evidenciarían. Su forma de afrontar las relaciones con los “clientes” está dirigido a pasarlo bien ellos mismos, para poder hacer más agradable y llevadero su trabajo. Se trata de disfrutar por mi mismo, y de paso hago disfrutar a los demás.

Me meo con cómo se ríen los afroamericanos, llevan Flow en el cuerpo. Se mueven bailando, como flotando.

Harlem es otra historia, todo es Ritmo y todo es música. Vivir con música, trabajar con música, cantar mientras trabajas, sentir el ritmo, amoldar tu vida a esto… es maravilloso.

No puedo evitar contar algunas anécdotas que me han acontecido en el viaje:

¿Se puede disfrutar trabajando? HudiproEn el Museo de Historia Natural buscábamos a las figuras protagonistas de la película Noche en el Museo, ya que mis dos hijos, con los que he realizado este viaje, han visto infinidad de veces esa película y su secuela. Al preguntar a una persona de seguridad para encontrar lo que buscábamos no evito reírse con una risa contagiosa y mirándonos con sus ojos enormes nos exclamo ¿The Film?, a lo que asentimos compulsivamente porque buscábamos las cosas de la película con ansiedad de unos niños que querían ver reflejado lo que tantas veces han visto en el salón de su casa.

No logro imaginar cuantas veces habrán preguntado a esa persona lo mismo, y en lugar de responder amargamente por nosecuantas veces, saca su mejor risa, que nos contagia inevitablemente.

Las colas en el Empire State son largas, ya que se trata de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, y posiblemente del mundo. Durante la cola pasas por diferentes zonas con información y proyecciones, además de por unos arcos de seguridad.

Los vigilantes de seguridad deben dar las mismas instrucciones durante toda su jornada laboral. Se trata de instrucciones básicas, como “Stop”, “Enséñeme su bolso”, o “Adelante”. Esto puede llegar a ser absolutamente monótono, pero yo les veía sonreír todo el rato que estuve cerca de ellos.

Una vez uno de ellos se acercó a su compañero y dijo en voz alta: Señoras y señores es el cumpleaños hoy de mi compañero, por favor cantarle el cumpleaños feliz (esto es perfecto inglés aunque lo haya traducido al toledano). Cuando la gran mayoría de la cola termino de cantar el Happy birthday to you, el vigilante, sin perder la sonrisa, dijo con voz suave It’s not my Birthday (no es mi cumpleaños), y a continuación nos dijo: Pero pueden venir el día que lo sea para volver a cantármelo. Ese sentido del humor es absolutamente contagioso.

Podría contar muchas anécdotas con personas que hicieron que pasáramos un rato divertido. Cosas como:

  • Chocar los puños mientras esperamos una cola
  • Bailar con los que te atienden en un comercio o ponerse a cantar
  • Preguntar la procedencia y ponerse a decir cosas en español de lo mas divertido: Como te amo, me gusta la tortilla…

Hace poco me mandaron un vídeo sobre una experiencia real en la que luego se baso el libro FISH, el cual recomiendo su lectura. Esta basado en Pike Place Market, el mercado de pescado de la zona del puerto de Seattle, donde las personas que trabajan allí tienen que realizar su trabajo muy temprano, con temperaturas de frío, y echando muchas horas de atención al cliente. Su forma de afrontar la situación es bromeando, cantando, lanzando los peces por el aire… En definitiva, disfrutando para hacer disfrutar a los demás. Os dejo un video que lo demuestra:

Las conclusiones que podemos sacar son las siguientes:

  • Si tenemos momentos de pasarlo bien en nuestro trabajo se contagia a nuestro entorno
  • Los trabajos tienen momentos monótonos y rutinarios. El sacar lo mejor de nosotros mismos a través del humor, la alegría y el “buen rollo” harán mas llevaderos esos momentos
  • Se puede disfrutar trabajando y hacer disfrutar a los demás. Es una cuestión de ACTITUD